Los chequeos esenciales que toda mujer debe hacerse. La salud ginecológica es fundamental para el bienestar de las mujeres, ya que permite detectar a tiempo diversas afecciones que pueden afectar su calidad de vida. A lo largo de las distintas etapas de la vida, es recomendable realizar ciertos exámenes de rutina que ayudan a prevenir y tratar enfermedades. A continuación, te presentamos los chequeos ginecológicos esenciales que toda mujer debe realizarse.
1. Papanicolaou (Pap) y prueba de VPH
Este examen es clave para la detección temprana del cáncer cervicouterino. Se recomienda a partir de los 21 años o antes si la paciente ha iniciado su vida sexual. La prueba de VPH ayuda a detectar la presencia del virus del papiloma humano, principal causante de esta enfermedad. Realizarse estos estudios de manera regular puede hacer la diferencia entre detectar a tiempo una lesión precancerosa y permitir un tratamiento efectivo o descubrir la enfermedad en un estado avanzado.
2. Colposcopía
Es un estudio complementario al Papanicolaou, utilizado para examinar el cuello uterino en caso de detectar anomalías. Este procedimiento permite observar con mayor detalle el tejido cervical y determinar si hay lesiones sospechosas que requieran una biopsia para un diagnóstico más preciso. Se recomienda si hay resultados anormales en el Pap o si existen factores de riesgo como antecedentes familiares de cáncer cervical o infecciones recurrentes por VPH.

3. Ultrasonido pélvico
Ayuda a identificar quistes ováricos, miomas uterinos y otras alteraciones del sistema reproductivo. Es recomendable realizarlo ante cualquier síntoma anormal como dolor pélvico, sangrados irregulares o infertilidad. También es una herramienta clave para monitorear el estado de los órganos reproductivos en mujeres que padecen síndrome de ovario poliquístico (SOP) u otras condiciones ginecológicas crónicas.
4. Revisión mamaria y mastografía
A partir de los 20 años, se recomienda la autoexploración mamaria mensual. A partir de los 40, la mastografía se vuelve esencial para la detección temprana del cáncer de mama. Detectar anormalidades en una etapa inicial mejora considerablemente el pronóstico de tratamiento y supervivencia. La combinación de autoexploraciones, revisiones clínicas y estudios de imagen es la mejor estrategia para la detección temprana.
5. Examen hormonal y densitometría ósea
Los desbalances hormonales pueden afectar la salud ginecológica y general de la mujer, provocando problemas menstruales, cambios de humor, fatiga o dificultad para concebir. Un análisis de hormonas puede ayudar a identificar desequilibrios que requieran atención médica. Por otro lado, la densitometría ósea es fundamental en mujeres mayores de 50 años o con riesgo de osteoporosis, ya que permite evaluar la salud de los huesos y prevenir fracturas a futuro.
Cuidar la salud ginecológica es una prioridad para todas las mujeres. La prevención y la detección temprana pueden marcar la diferencia en la calidad de vida y en la longevidad. Mantenerse informada y acudir regularmente al ginecólogo es la mejor manera de preservar la salud y el bienestar a lo largo de los años.
